Cuantas veces ha salido esa frase, no quiero creer en un Dios, no quiero creer en la eternidad, no quiero creer en la verdad, no quiero creer en el amor... diferentes versiones de un mismo sentimiento y es que en el fondo ¿Qué tan libres somos de decidir sobre que creer?
Un niño no decide creer o dejar de creer en los monstruos, más bien es parte de su inocencia y su percepción del mundo, la pérdida de esa creencia no se produce porque el niño así lo quiera, esta llega cuando él comienza a percibir el mundo de una manera distinta, cuando empieza a creer algo diferente (la no existencia de los monstruos).
¿Creemos porque somos como somos, o somos como somos porque creemos?
Esta es la pregunta obligada…
El hombre es lo que es por lo que cree, sus principios, su moral su ética, sus reglas de vida, todas basadas en la imagen que este tiene de la realidad, basadas en las creencias de lo que es el mundo que le rodea. Éramos el centro del mundo hasta que el mundo nos llevo a dejar de serlo, pero el hombre no quiso dejar de creerlo. Y es que el hombre es un ser impositivo y sensorial. Ya que él es la medida de las cosas.
Mientras mas te esfuerzas por negar tus creencias mas aferrado estas a ellas, es el miedo el que te lleva a no querer aceptarlas. Hace poco alguien me dijo " ya no creo en el amor". ¿Porqué? le pregunte, y la respuesta fue una serie de circunstancias difíciles que venían sucediendo. Lo que nos lleva a darnos cuenta, no es que dejemos de creer de golpe, sino mas bien que pedimos a gritos una justificación de nuestra creencia, nuestra regla, nuestro paradigma.
Y es que cuando dijo “ya no creo en el amor” lo que pedía a gritos era, -vida dame una señal para creer demuéstrame que me equivoco-… A mí solo me quedo hacer lo que pudiese para demostrarle que este existía …pues hay para todos y para cada creencia momentos de flaqueza, que llevan a destruir o a reforzar estas medidas de la vida que nosotros mismos nos imponemos con cada decisión que tomamos, y con cada pensamiento que generamos
Es difícil ver en ocasiones que estamos rechazando algo en lo que en el fondo creemos ciegamente.
Y no digo que no haya quien realmente no crea en Dios o en la eternidad por decir otras cosas, pero alguien que no cree en ello, no deja de creer porque quiere dejar de hacerlo, el rechazo a una creencia es solo la muestra de su necesidad de que esta sea verdad, la persona que deja de creer en algo, es porque en su realidad ha redefinido su mundo, ya sea una vida donde todo termina en un vacío, en un paraíso, en amar la situación en lugar de a la persona, cada una de estas realidades marcada por sus propios paradigmas y verdades.
El hombre no deja de creer porque así lo quiere, sino más bien deja de creer porque empieza a creer en algo distinto, algo que cambia su realidad. En pocas palabras “El ser humano es porque cree y deja de ser porque deja de creer”
Estamos tan atados a nuestras ideas que nosotros mismos marcamos nuestra existencia a partir de ellas. Pues aunque hay ocasiones en las que queremos percibir nuestra realidad de una manera diferente, creer que algo no es como nuestra razón nos dice que es, no es posible. Al final no podemos engañarnos o creer en algo que nuestros sentidos, instintos o razón nos dicen que es así.
Por ello hay que creer en todo y no creer en nada a la vez...
1 comentario:
No lo queria creer, pero GANO MÉXICO 2 -1!!!!!, a Huev"#$%&(!!!!
Vamonos al Angel!!! ...
Vamonos al Angel!!! ...
jajajaa sorry, es que me parecio muy oportuno jajajaja.
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